Misión
Mejorar la competitividad del Sector Financiero Latinoamericano a través de la investigación, divulgación y capacitación sobre las mejores practicas internacionales relacionadas con la implementación de lineamientos ambientales y sociales en las actividades propias de las instituciones financieras, contribuyendo a una mejor administración ambiental, reducción de riesgos ambientales y sociales, y diseño de productos financieros innovadores.
Antecedentes
En sus estudios sobre desempeño ambiental y competitividad empresarial, el CLACDS (Centro Latinoamericano para la Competitividad y el Desarrollo Sostenible) del INCAE, ha tratado de delimitar los sectores económicos que pueden tener un impacto más determinante en el avance de las economías latinoamericanas por la vía de la competitividad basada en productividad con alto desempeño ambiental. Entre ellos, destaca el sector financiero.
Para estar a la altura de los esfuerzos competitivos que realizan las economías latinoamericanas en el actual contexto de globalización económica y apertura empresarial, el sector financiero del subcontinente está obligado a contar con un profundo conocimiento de los retos y oportunidades reales que enfrentan las empresas latinoamericanas y del Caribe en los mercados internacionales. Sólo así podrá ser verdaderamente útil y relevante para el éxito de esas empresas. Y sólo así podrá ofrecerles el sustento financiero imprescindible para que eleven su competitividad internacional.
En este sentido, uno de los retos más importantes que tiene ante sí el sector financiero latinoamericano es el de conocer acerca de las prácticas ambientales que están incorporando los bancos internacionales líderes en las operaciones de sus negocios, como respuesta a la creciente importancia de las consideraciones ambientales en el comercio internacional.
La importancia crucial del sector financiero en el ámbito de la relación entre ambiente, competitividad y desarrollo sostenible condujo al CLACDS a abrir una línea de investigación y propuestas estratégicas en este campo.
En el año 2000, los señores Lawrence Pratt y Edgar Rojas del CLACDS, tomaron el liderazgo al adaptar las pautas de sostenibilidad publicadas por UNEP (United Nations Environment Program) para diseñar la “Guía de Ecoeficiencia para el Sector Financiero Latinoamericano”.
Después de un período de investigación básica, también en el año 2000, los señores Pratt y Rojas con el apoyo del señor Demetrio Polo-Cheva, iniciaron un proyecto relacionado con las finanzas y el medio ambiente, denominado "Proyecto Ecobanking".
A partir de ese momento, el proyecto Ecobanking se estableció como una iniciativa conjunta del CLACDS; La Carl Duisberg Gesellschaft – CDG (ahora la Internationale Weiterbildung und Entwicklung GMBH - InWEnt) a través del señor Demetrio Polo-Cheva; la Iniciativa Financiera del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP FI por sus siglas en inglés); y el Grupo AVINA, que apoyó económicamente la creación y el desarrollo del proyecto durante sus 3 primeros años.
Igualmente se estableció que el propósito del proyecto sería el de apoyar al sector financiero latinoamericano a mantenerse actualizado en el dominio de las prácticas que utilizan los grandes bancos internacionales para abordar las cuestiones ambientales. Se buscaría ayudarles a asimilar los criterios de análisis y los instrumentos operativos más avanzados en el mundo, para que pudiesen incorporar la perspectiva ambiental en diversas áreas funcionales de sus negocios.
De esta manera, se esperaría que este sector aumentase su capacidad de crear valor para sus clientes y para los países de América Latina, a partir de un mejor aprovechamiento de las grandes oportunidades de negocios que se abren cuando se logra una adecuada integración entre lo ambiental y lo financiero.
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